Consideremos por un momento la aplicación de los principios de Arquitectura a la conceptualización y desarrollo de soportes interactivos, alejándonos de la metáfora del papel (páginas web, maquetación de periódico, con cabecera y pie de página).
El movimiento virtual del usuario a través de los contenidos se concibe como un movimiento a través de espacios en lugar de páginas, en la que el mapa de sitio es más parecido al plano de una casa que a una placa de circuitos. Así tenemos una entrada, áreas comunes (salón/página principal), áreas restringidas (habitaciones), áreas de servicios, áticos y sótanos...
Podemos aplicar esta filosofía a la construcción del soporte digital: el entramado de HTML (tablas, CSS, marcos) necesitan cierta flexibilidad de movimiento para no romperse con el cambio de resolución, sistema operativo, o versión del navegador.
El soporte físico está sujeto a cambios de humedad y temperatura en el medio ambiente que alteran el tamaño de paredes y suelos, poniendo la estructura a prueba.
La metáfora del libro digital tiene limitaciones de navegación (adelante o atrás), mientras que una experiencia dimensional permite un movimiento multidimensional, con la posibilidad de añadir el factor del Tiempo si se desea.
Nuestros bloques de información son los ladrillos de estas estructuras digitales, inmersivas, que permiten ampliar los contenidos incluidos y la manera de moverse en ellos.
Los bloques de información, modulares por naturaleza, son agrupados según criterios lógicos y/o subjetivos. Estos bloques son el comienzo de nuestros espacios temáticos, llegando luego a formar estructuras digitales dignas de Le Corbusier.
Ejemplos:
Inflex.orgCusto BarcelonaEl sitio web de JKRowlingAnatomía de un campo de refugiadosMás información:
Foros de Arquitectura y tecnología