Últimamente he descubierto dos interesantes "desaprovechamientos" de tecnologías de consumo populares:
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COLOR LIGHT es un DVD que contiene simplemente colores planos y brillantes. Puedes verlos en secuencia o detenerte en alguno en especial. A priori puede parecer bastante estúpido, pero la televisión es, además de una caja tonta, una fuente de luz, y podemos aprovecharla para simplemente ambientar una habitación.
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Dot_Msic_1.0 pretende ser una herramienta básica de composición musical aleatoria. En realidad no es más que una colección de minúsculos archivos de sonido y silencios que, añadidos a la biblioteca de nuestro reproductor favorito y puesto este en modo random, se convierten en una imprevisible composición al más puro estilo de los
magos del error digital.
Dejando a un lado consideraciones sobre la utilidad o validez de estas propuestas, lo que encuentro interesante en ambas es el uso tangencial que se da a aparatos cotidianos de entretenimiento. Al fin y al cabo el más simple de los sistemas digitales es una máquina compleja con gran cantidad de comportamientos, eventualmente aprovechables para usos distintos de aquellos para los que fueron creados.
¿algún otro uso creativo de una tecnología de consumo?